Las Bolsas de foam plastificado son idóneas para envolver productos que requieren estabilidad en el transporte, procesos productivos o almacenado.

Alto interior
A medida

Apertura interior
A medida

Solapa
Opcional, en distintas medidas

Grosor
Distintos grosores

Color
Blanco
Descripción
Las bolsas de espuma de foam plastificado contienen una lámina de polietileno en la parte interna diseñada especialmente para envolver productos frágiles evitando que se muevan.
Esta bolsa ofrece un incremento de fricción para evitar que los productos se deslicen durante el transporte, almacenamiento o aplicación, optimizando la estabilidad del producto envuelto en el interior.
Además, la naturaleza del material hace que la bolsa ofrezca un buen aislamiento térmico.
Las bolsas de espuma plastificadas se utilizan en una variedad de aplicaciones, como:
- Embalaje: Las bolsas se utilizan para proteger los productos durante el transporte.
- Industria: se usan para proteger los productos durante su fabricación o montaje.
- Comercio: protegen los productos durante su almacenamiento y aportan aislamiento térmico.
¿Cómo saber las medidas de la bolsa?
En Foamland somos fabricantes y nos podemos adaptar a las necesidades específicas de cada proyecto. Para poder confeccionar las bolsas a la medida exacta necesitamos saber el alto, el ancho y la medida de la solapa (si la hay).

Ancho de la bolsa en milímetros.

Alto de la bolsa en milímetros.

En caso de tener solapa, el alto de la solapa en milímetros.
Formato de presentación

Aplicaciones y sectores de mercado
Las bolsas de foam plastificado son ideales para proteger piezas que no pueden resbalar en su interior, y se utilizan sobretodo en sectores como automoción, cerámica, cristales, metales, obras de arte o muebles. También son habituales en galerías de arte, joyerías, o tiendas de decoración.
Sostenibilidad
Este producto contiene hasta un 20% de materia reciclada.
Es 100% reciclable (Grupo 4) y puede convertirse de nuevo en foam. También puede transformarse en contenedores, muebles, sobres de envío, cubos para hacer compost, plástico de burbujas o muchos otros productos.
Es responsabilidad de todos reciclar correctamente los residuos. Sobre todo los que pueden tener un ciclo de vida infinito, como es el caso del foam.


